Historia de Japón IV

Etapa medieval o  shûsei

Los Taira fueron barridos del poder en 1185, de nuevo  por un clan guerrero, el encabezado por Minamoto no Yoritomo,  quien recibió el título de shôgun, general en  jefe de los ejércitos del emperador, y estableció  un gobierno militar en Kamakura, una pequeña ciudad al  este de Japón. Las cuatro primeras centurias de  dominación del guerrero cubren el período Kamakura  (1185-1333) y el período Muromachi (1333-1568), y suelen  ser descritas como la era feudal de Japón. El gobierno del  shôgun asumió el control de la  administración de justicia, la  sucesión imperial, y la defensa del país contra los  intentos de invasiones mongolas a finales del siglo XIII. Primero  fue encabezado por Yoritomo y sus hijos, pero con posterioridad,  dada la edad de los sucesores, fueron los regentes de la familia  de los Hôjô quienes ejercieron el control sobre la  nación.  En 1333 una coalición encabezada por el emperador  Go-Daigo, que pretendía restaurar la perdida autoridad,  desbancó del poder a los Minamoto. Fue la familia de los  Ashikaga, que había apoyado al emperador, quien  consiguió de nuevo hacerse con el poder del shogunato.  Ashikaga Yoshimitsu fue capaz de dominar a los poderosos clanes  provinciales, que le ofrecieron su apoyo. Cuando su fuerza se  debilitó, dichos clanes comenzaron a rivalizar entre ellos  y con el shôgun, lo que dio lugar al inicio de las guerras  Ônin (1467-1477). El país entró en un  período de guerra  endémica conocido como “período de los Estados en  Guerra” (1467-1568), en el que los señores feudales,  ignorando el poder del shôgun y del emperador, se  enfrentaron unos con otros por la hegemonía  local.

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