Yen “objeto redondo”

En el siglo XIX, las monedas de dólar español de plata circulaban en abundancia por el sureste asiático, la costa china y Japón. Estas monedas habían sido introducidas desde Manila durante un período de más de 250 años, y venían en barcos desde Acapulco. Estos barcos eran conocidos como los galeones de Manila. Hasta el siglo XIX estas monedas eran simples dólares españoles acuñados en el nuevo mundo, principalmente en Ciudad de México, aunque a partir de la década de 1840 comenzaron a ser rápidamente sustituídos por dólares de plata de las nuevas repúblicas latinoamericanas. En la segunda mitad del siglo XIX se realizaron monedas en esas zonas a semejanza de los pesos mexicanos; la primera de ellas fue el dólar de Hong Kong, acuñado en Hong Kong entre 1866 y 1868. Estas monedas no fueron bien recibidas por la población china, que prefirió los dólares mexicanos de siempre, y por ello el gobierno de Hong Kong dejó de acuñar moneda y vendió la maquinaria a Japón.

Una de las primeras monedas de un yen (1,5g de oro puro), anverso y reverso.

Los japoneses decidieron entonces adoptar un sistema de acuñación de monedas de dólar de plata con el nombre de “yen”, que significaba “objeto redondo”. El yen fue adoptado oficialmente por el gobierno Meiji en una ley firmada el 10 de mayo de 1871. La nueva moneda fue introducida de forma gradual desde julio de ese año. El yen era, así, una simple unidad similar al dólar que, como todos los dólares, descendía de las piezas de a ocho españolas. Así, hasta 1873, todos los dólares valían más o menos lo mismo en el mercado de valores. El yen reemplazó el sistema monetario de la era Tokugawa, un complejo sistema basado en el mon, una moneda base de cobre. La “Ley de la Nueva Moneda” de 1871 estipulaba la adopción de un sistema decimal de cálculo en el que un yen se dividía en 100 sen  y 1 000 rin, con monedas redondas como en Occidente. Se marcó el valor del yen como de 0,78 onzas troy (24,26 gramos) de oro puro, o 1,5 gramos de oro puro según el Congreso Europeo de Economistas de París de 1867.